Tum...
Se apagan las gargantas el tiento
del tacón a la guitarra
los poros del quejido
a la espalda
un blues cabecea fraternal
ya no hay
trinos de volantes
no queda aire entre las palmas
Ta...
los latidos
se doblegan al son
de una liturgia
de intenciones aplazadas
de cuerpos diluidos
agarran las cuerdas de sus párpados
y guardan las claves del universo
mientras
se ora al duende
que descansa
en el último compás
/.../
En esta gracia
que sube con el silencio
ya
nada impide
el pellizco
de otros pulsos

