jueves, 27 de febrero de 2025

Con género de dudas

 



Calladamente 
          el tuyo 
          caería sobre mi boca
          mis senos 
          hinchados por la ventisca 
          tus ojos      
          entre pliegues 
          de latidos en suspensión   
                          
                         siéndonos  
las que nunca                   para siempre     

si todo hubiera sido.



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jueves, 20 de febrero de 2025

Daño de luz

 


    Cubierta de
  polvo 
suspendida
no deja abrir el zapatero
ni subir el toldo 
a toda prisa
marca las líneas de sombra    como la luz
en los ángulos muertos
cuelga
como se cuelgan unos ojos
          el sujetador
                                              la diana en el desván

radios confluyendo al centro de gravedad
otro estorbo
que habría que quitar
de en medio

pedalear
identificar los huecos
las alturas soportables el dolor de la pared
cuando se busca el apoyo            el aire
el aire      casi siempre
desde atrás                 
vuelve
                    la pesadilla de correr desnudo

viernes, 29 de noviembre de 2024

Umbilical




Subo y bajo las persianas  
por si un destello
una sombra                        
dulcifica  los pronombres
recorro de puntillas                          
las esperas que nos separan     
                                        atravieso el trueno
que me grita que me calle no sé cómo                 
                                        deshacerme
                                        arrancarme esta amniótica costumbre
                                        de enmendarte los lunares
 
y encerrarla en el cajón
de los relojes rotos    
                 
                                     lo que quiero es
                                     colocarme en tu desorden

                                                 

                                            ¿cómo sostener              la oscilación?
                                    ¿cómo aceptar 
                                       de tanto amor
                                          tanta impotencia?
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sábado, 14 de septiembre de 2024

Ese terco fantasma

 



Frente al rio Manzanares. Esta vez camuflado de músico callejero, tocando una monserga antigua y repetitiva, muy de moda entre los que aún gustan del uniforme y la regla en las escuelas. Emplea un horrible idioma inventado, tan falso como él. 

Toda la vida lleva como un pobre fantasma trasnochado. 

Esta es la sexta vez que me lo encuentro en el puesto de apariciones de Madrid Río, ocupando mi lugar. Reservo allí mi sitio porque los niños, a la luz del sol, no temen a los fantasmas; al contrario, no paran de hacer preguntas. Y hablamos de truenos, de abuelos que ya no están o de si mamá o papá vuelven siempre a la escuelita donde les dejan. 

El no tolera que se acuerden tanto de mí y me busquen en las nubes camufladas de dragones, en la sombrita que les persigue o cuando algún dientecillo se les pierde en el yogur. 

Piensa, además, que deben aterrorizarse ante cualquier fantasma, que si no, ¡dónde vamos a llegar! 
Por eso viene, para quitarme el sitio y engañarles con canciones espantosas y con ese pin parental que les pincha en los gorritos. Claro está. No le soportan. 

Hoy, cuando me han visto aparecer, todos gritaban ¡bieennnn...! y él ha tenido que regresar a la noche. 

Unos papás ciegos le han seguido, pero no he sabido qué hacer.

lunes, 17 de junio de 2024

Lo ambiguo


 

HABLANDO SOLO NO SE ENTIENDE LA GENTE


-Te esperé en el banco de la calle Paris, al lado de la rotonda, a las 4, donde me prometiste que estarías puntual. Pero, como siempre, los problemas de nuestra hija te importaron un pimiento.
 
- Oye, que yo estuve allí a la hora en punto y no vi a nadie. Incluso el guardia jurado de la sucursal del Banco me aseguró que no había visto pasar por allí a ninguna  persona como tú.
 
-¿De qué banco me hablas?
-¿De qué banco me hablas tú?
 
- Siento que vamos a necesitar un traductor
-¿Y no sientes utilizar una palabra como excusa?



LATIDO DE FONDO

Muy temprano, Sor María acerca los mantecados al Seminario y se encuentra al Padre Alberto de frente.

Le desmorona sentirse mujer cada vez que se miran y siente esos roces juguetones  que repiten al saludarse.

Mientras colocan los dulces en la despensa, ella conduce la mano del padre Alberto hasta sus labios y le roba con la punta de su lengua cada  grano de  azúcar que se había pegado a los dedos. El, suavemente, contiene la mano de Sor María y la suspende entre las suyas sin soltarla, en medio del aire retador que los envuelve.

Los ojos, mientras, siguen calibrando el claroscuro del deseo.

Los pies no saben si avanzar o retroceder.


TEORÍA DE-MENTE


 Mi autismo, grado 1, se atiende en la  clase amarilla del 2º piso; tiene un cartel cuadrado y colocado exasperantemente torcido; pone Apoyo, junto a  la clase de 3º de la ESO. Mi objetivo 3.2.1 para este trimestre es la utilización de “frases trampa”. Así las llamo yo.

 

- Hola, Rubén. ¿Te has puesto las pilas hoy?

-  Buenos días, profesora. Vete a freír espárragos

-   Pero, Rubén, eso no es correcto.

-   Haré la vista gorda, entonces.

- Que no, Rubén, piensa un poco… ¿Te has puesto las pilas hoy?

- Vale, ya he pensado: ¡No!... Me he puesto las botas.  ¿A que ahora he acertado, profesora?

-   Esto… 



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Mi tren de vida


Hoy mi vagón corría más despacio que mis sueños. Por eso me di cuenta que yo tenía que estar dormida.
Al instante desperté. Abrí los ojos y, como cada día, me encontré parando justamente en mi estación de Polvoranca.

Este tren nunca me defrauda. Me arrulla  con su  balanceo hasta el momento  preciso y luego me abre a la vida.

Igualito que una madre.


viernes, 24 de mayo de 2024

Próxima estación, Las Suertes



Estaba sentado justo enfrente de mí, cada mañana, como si fuera mi espejo. En su bloc dibujaba todo lo que veía. 

Yo jugueteaba, como siempre, con el anillo de mi madre en mi dedo corazón, intentando ocultar su hermosa gema. Temía que alguien me lo quitara. 

Pero hoy se lo mostré por un momento. Él no paraba de mirarlo con discreción. 

Ya en el andén, mi desconocido me ofreció el dibujo. Unos dedos completamente desnudos. Desconcertada, lo acepté pero él me dijo señalándolo: 

- Le pondré el anillo si me dices sí a un café.

Mientras, un carterista me tiraba de la mano